A quienes sueñan con un mundo mejor se les tacha de idealistas y utópicos. Pero, ¿acaso nuestros antepasados podían imaginar con acierto cómo ha evolucionado la sociedad hasta nuestros días? ¿Intuirían los cambios sociales que iba a originar el avance de la informática? ¿No pensarían, más bien, que el progreso tecnológico sería cosa de ciencia ficción?
Y si les hubiesen anticipado cómo iba a ser un día normal en estos tiempos, ¿no lo habrían tomado como el sueño utópico de algún idealista?
El ser humano ha demostrado desde sus inicios tanto su tendencia a generar problemas y a destruir como su creatividad para resolverlos. ¿Por qué, entonces, no soñar con un mundo mejor?
Daniel González
Psicólogo en Sevilla especialista en Psicología Clínica y Psicoterapia

