La partida está a punto de comenzar. Los gobernantes han sido seleccionados por sus ciudadanos para que jueguen al ajedrez en nombre de su país. Las decisiones que tomarán tendrán que beneficiar al país como conjunto. Juegan con blancas. No olvidemos que lo importante, al final de la partida, es haber dado jaque mate a las negras, independientemente del número de piezas blancas que queden en el tablero. Eso sí, una de ellas tiene que ser necesariamente el rey. Las demás piezas… seremos los ciudadanos.
Ranking de riqueza
¿Cómo funciona la competitividad en materia de economía?
Mi equipo de fútbol aspira a estar entre los primeros de la clasificación. Evidentemente, suelo alegrarme cuando gana. Pero no sólo eso; además, espero que los otros equipos del campeonato pierdan o empaten sus respectivos partidos.
Me pregunto si, cuando un país aspira a estar entre los más ricos del mundo, también necesita que a los otros les vaya peor. Supongo que sí, que esta será la otra cara de la moneda.
Mi padre no me entiende
«Ayer hubo otra discusión en mi familia. El día anterior le había dicho a mi padre que me gustaría que viniera algún mediodía a casa a comer con nosotros ya que, después del trabajo, suele irse a hacer deporte y se queda comiendo con los amigos. Le dije que mis compañeros del instituto suelen comentar en clase conversaciones mantenidas con sus padres a la hora del almuerzo y que yo, en cambio, a él apenas lo veo -por el trabajo y el deporte- aunque vivimos bajo el mismo techo.
Pues bien, ayer después del trabajo mi padre vino a casa a comer; pero a los dos minutos, con una mala cara que traía desde que entró por la puerta, me increpó malhumorado: “¿No querías hablar? ¡¡Venga, empieza!!”. Continuar leyendo «Mi padre no me entiende»
